Alguien voló sobre el nido del cuco
- 24 nov 2025
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Actualizado: 25 nov 2025

¡Queremos ser libres!
Como homenaje al cineasta de origen checo Milos Forman, fallecido el pasado 13 de abril a los 86 años, dedicamos este mes el Cult Movie a una de sus más famosas películas realizadas en los EE.UU.: la «oscarizada» «Alguien voló sobre el nido del cuco» («One Flew Over the Cuckoo's Nest», 1975). Jack Nicholson y Louise Fletcher, ambos premiados con el Oscar, fueron sus protagonistas.
Basada en la novela homónima de Ken Kesey publicada en 1962, el primer intento de adaptación al cine de la misma tuvo lugar de la mano de Kirk Douglas, quien había protagonizado una versión teatral del libro en Broadway (ver recuadro) y, entusiasmado con la misma, compró sus derechos cinematográficos con vistas a interpretarla también en la pantalla. Sus esfuerzos por encontrar un estudio interesado en producir la película fueron en vano y, finalmente, Douglas cedió los derechos a su hijo Michael, que fue quien convenció a Saul Zaentz para que lo coprodujera con él. Alguien voló sobre el nido del cuco sería una producción de Fantasy Films que distribuiría United Artists. Sería también el inicio de la breve pero exitosa carrera como productor de Zaentz, quien volvería a trabajar con el director de Alguien voló sobre el nido del cuco, Milos Forman, cineasta checo nacionalizado norteamericano en 1975, en otras dos ocasiones –Amadeus (1984) y Los fantasmas de Goya (2006)–, y también produciría arriesgados films de Ralph Bakshi –El Señor de los Anillos (1978)–, Peter Weir –La costa de los mosquitos (1986)–, Philip Kaufman –La insoportable levedad del ser (1988)– y Hector Babenco –Jugando en los campos del Señor (1991)–, además de la popular película de Anthony Minghella El paciente inglés (1996), ganando el Oscar a la Mejor Película en tres ocasiones con Alguien voló sobre el nido del cuco, Amadeus y El paciente inglés.

Conflicto de intereses
Una de las primeras decisiones de producción, la más dolorosa para Michael Douglas, fue convencer a su padre de que, con casi 60 años, ya era demasiado mayor para interpretar al protagonista de Alguien voló sobre el nido del cuco en el cine, Randle McMurphy, y que iba a ser necesario un actor más joven para el papel. El primer guionista contratado, Lawrence Hauben, recomendó como director a Forman, cuya película El baile de los bomberos (1967), rodada en su país de origen, tenía en su opinión el tono tragicómico que necesitaba Alguien voló sobre el nido del cuco. Forman, quien además de otros prestigiosos trabajos de producción checa –sobre todo, Los amores de una rubia (1965)–, había debutado pocos años atrás en el cine estadounidense con Juventud sin esperanza (1971) y el sketch The Marathon para el documental colectivo sobre los Juegos Olímpicos de Munich de 1972 Visions of Eight (1973), voló a California tras recibir la oferta de Douglas y Zaentz, causándoles muy buena impresión porque, al contrario que otros realizadores contactados, comentó con ellos el guión página a página, mostrándose de lo más comunicativo. En declaraciones hechas en 2012, el director explicó que lo que le atraía de Alguien voló sobre el nido del cuco era que «para mí (la trama) no era solo una ficción sino la vida real, la vida que viví en Checoslovaquia desde mi nacimiento en 1932 hasta 1968. El Partido Comunista era mi enfermera Ratched [que en el film interpreta Louise Fletcher], diciéndome lo que podía o no podía hacer, lo que podía o no decir, dónde estaba y a dónde no podía ir, incluso quién era y no era».
Dado que la primera versión del guión escrita por Hauben no acababa de convencer, Zaentz contactó con el autor de la novela original, Ken Kesey, con quien hizo buenas migas y le animó para que participara en la película escribiendo un guión y participando en las decisiones sobre el reparto y el tono narrativo. Kesey quería mantenerse fiel a su novela, narrando la historia desde el punto de vista del personaje del «jefe» Bromden, pero Douglas y Zaentz preferían hacerlo desde la perspectiva de McMurphy. Su relación se agrió y Kesey terminó demandándoles, si bien el pleito se resolvió gracias a un acuerdo económico. Bo Goldman firmó la versión definitiva del libreto, el cual parte de la novela de Kesey y de la mencionada adaptación teatral de la misma.
El mítico film de Forman interpretado por
Jack Nicholson y Louise Fletcher

Un trabajo de locos
Hal Ashby, uno de los directores inicialmente considerados para dirigir el film, fue quien recomendó para el papel protagonista a Jack Nicholson, con quien había trabajado poco antes en El último deber (1973). Pero en aquellos momentos la agenda laboral de Nicholson estaba muy llena entre El último deber y Alguien voló sobre el nido del cuco, intervino en Chinatown (Roman Polanski, 1974; ver Cult Movie en núm. 347), El reportero (Michelangelo Antonioni, 1975), Tommy (Ken Russell, 1975) y Dos pillos y una herencia (Mike Nichols, 1975)–, lo cual obligó a retrasar el inicio del rodaje durante seis meses. Pese a todo, como luego reconocería Michael Douglas, ese impasse fue beneficioso para la película, pues proporcionó tiempo para elegir cuidadosamente al reparto.
El primer actor seleccionado fue Danny DeVito, amigo de Douglas que ya había interpretado al sonriente Martini en un montaje en el off-Broadway de la obra de Kesey. El actor piel roja Will Sampson fue descubierto por Douglas en un concesionario de vehículos de segunda mano, y se fijó en él porque respondía perfectamente al personaje del «jefe» Bromden. Sampson trabajaba allí vendiendo coches a otros pieles rojas por el respeto que infundía gracias a su imponente estatura de 2,01 metros. Seis meses más tarde, telefoneó a Douglas y le dijo que aceptaba el papel porque había perdido su empleo, ya que «¡el otro hijo de puta indio más grande llegó el otro día!».
Otros destacados intérpretes de Alguien voló sobre el nido del cuco son William Redfield (Dale Harding), el debutante Brad Dourif (Billy Bibbit), Sydney Lassick Charlie Cheswick), el luego popular coprotagonista de Regreso al futuro Christopher Lloyd (Max Taber), Vincent Schiavelli (Bruce Frederickson) –un habitual del cine de Forman–, Michael Berryman (Ellis) –otro habitual, en este caso, del cine de Wes Craven–, la cantante y actriz Mews Small (Candy), acreditada como Marya Small, y Scatman Crothers (el ordenanza Turkle), quien volvería a trabajar con Nicholson en El resplandor (Stanley Kubrick, 1980; núm. 199).
Los actores rodaron en un auténtico centro
psiquiátrico con enfermos mentales
Louise Fletcher, actriz elegida para interpretar a la intransigente enfermera Ratched, fue descubierta por pura casualidad. Forman había considerado a Shelley Duvall para encarnar a Candy, y por eso fue a ver el film de Robert Altman Thieves Like Us (1974), protagonizado por aquélla. Allí descubrió a Fletcher, que hacía un papel secundario, y a través del director de casting Fred Roos contactó con ella. La actriz tuvo varias reuniones e hizo diversas pruebas en presencia de Forman, Douglas y Zaentz a lo largo de un año; a finales de 1974 consiguió el papel, y el 4 de enero del año siguiente ya estaba en un centro psiquiátrico, el Oregon State Hospital de Salem, Oregón, ensayando durante una semana con sus compañeros de elenco. Juntos observaron a los pacientes y al personal sanitario para aprender sus rutinas diarias y terapias grupales, e incluso asistió a una sesión de terapia electroconvulsiva (terapia de choque), eje de una de las escenas más impactantes de la película.
El film fue rodado a lo largo de los tres primeros meses de 1975 en aquel mismo centro hospitalario, dadas las garantías que proporcionaba a la producción. Dean Brooks, director del hospital, acabó interpretando un papel, el del Dr. John Spivey. Su colaboración fue muy valiosa, puesto que aconsejó a los actores indicándoles en qué paciente del centro debían fijarse para preparar sus interpretaciones, y permitió que algunos miembros del reparto durmieran en los pabellones con los enfermos. Douglas explica que no fue hasta mucho más tarde que descubrió que algunos de esos pacientes eran criminales dementes...
El reputado director de fotografía Haskell Wexler fue despedido por Forman y reemplazado por Bill Butler. Wexler creía que Forman le había echado porque estaba trabajando simultáneamente en el documental Underground (1976), que además de fotografiar codirigía con Emilio de Antonio y Maria Lampson. Underground gira en torno al grupo radical de izquierda The Weather Underground, y Wexler estaba convencido de que Forman le despidió por motivos ideológicos, algo que el realizador siempre negó, alegando las consabidas «diferencias artísticas». Wexler afirmaba que en la película apenas hay uno o dos minutos que no sean suyos. Por otro lado, Forman no permitía que los actores vieran las pruebas de lo rodado cada día. Eso provocó que Nicholson empezara a ponerse nervioso, pues pensaba que Forman no confiaba en él: fue necesaria la mediación de Douglas para que Forman le dejara ver lo filmado, y así tranquilizarle. Pese a todo, la relación entre Forman y Nicholson siguió siendo tensa, pues el primero defendía que McMurphy debía ser quien incitaba a la rebelión a los pacientes, mientras que el segundo era partidario de mostrar a los enfermos como rebeldes desde el principio. En un momento determinado y hasta el final de la filmación, Nicholson se negó a hablar con Forman, recibiendo sus instrucciones a través de Butler. Pese a todo, años después, el actor accedió a hacer un cameo en otra película de Forman, Ragtime (1981).
Aunque el film rebasó sus 2 millones de dólares de presupuesto inicial, costando finalmente entre 3 y 4.4 millones, Alguien voló sobre el nido del cuco fue un notable éxito de taquilla en el momento de su estreno en los EE.UU. (19 de noviembre de 1975), con una recaudación actualizada de 109 millones de dólares solo en el mercado norteamericano. Ganó los premios Oscar a la Mejor Película, Actor (Nicholson), Actriz (Fletcher), Director (Forman) y Guión Adaptado (Hauben y Goldman), además de nominaciones al Mejor Actor de Reparto (Brad Dourif), Fotografía (Wexler y Butler), Banda Sonora en Film Dramático (Jack Nitzsche) y Montaje (Richard Chew, Lynzee Klingman y Sheldon Kahn).
Elogio de los antisistema
Alguien voló sobre el nido del cuco es la fehaciente demostración del interés de Milos Forman por los personajes situados al margen de la sociedad, entendida esta última como un ente represivo que considera que están «locos» quienes no se someten a las normas establecidas. Muchos protagonistas del cine de Forman son parias: Andula (Hana Brejchová), en Los amores de una rubia; Jeannie (Linnea Heacock), en Juventud sin esperanza; los hippies de Hair (1979); Coalhouse Walker Jr (Howard E. Rollins Jr.), en Ragtime; Mozart (Tom Hulce), en Amadeus; Larry Flynt (Woody Harrelson), en El escándalo Larry Flynt (1996); Andy Kaufman (Jim Carrey), en Man on the Moon (1999); Inés (Natalie Portman), en Los fantasmas de Goya. Asimismo, hay en su cine una curiosa reincidencia en el tema de la locura (o de lo que se considera como tal) y la presencia recurrente de los centros psiquiátricos: Andula, Jeannie, los jóvenes protagonistas de Hair, Mozart, Larry Flynt, Andy Kaufman e Inés son considerados «locos» por sus enemigos; la «fiesta de los bomberos» que da título al film homónimo de Forman se convierte en una auténtica locura; en Ragtime, Henry Thaw (Robert Joy) elude una condena de prisión por asesinato pasando una temporada en un centro psiquiátrico; al principio de Amadeus, Antonio Salieri (F. Murray Abraham) está encerrado en un manicomio; para Valmont (Colin Firth), el protagonista del film homónimo (1989), su amor sincero hacia Madame de Tourvel (Meg Tilly) está visto por la perversa marquesa de Merteuil (Annette Bening) como una «locura»...
Todo eso se encuentra firmemente expuesto en Alguien voló sobre el nido del cuco, una excelente tragicomedia que, pese a su esencia estrictamente norteamericana –no hay que olvidar que Ken Kesey está considerado un icono de la (contra)cultura made in USA–, hace gala al mismo tiempo de esa tonalidad entre irónica y grotesca tan característica del cine centroeuropeo en general y, en particular, de Forman, un cineasta que supo hallar acomodo en el cine de Hollywood –algo que mucha crítica, sobre todo la española, estuvo reprochándole continuamente bajo la acusación de haberse «vendido» al capital–, pero sin perder un ápice de su personalidad.
Gran director de actores (todos están extraordinarios), Alguien voló sobre el nido del cuco no es tanto un canto a la libertad del individuo –opción Kesey– como un retrato caricaturesco de personajes –opción Forman–, en el cual la construcción de los encuadres tiene a la vez algo de claustrofóbico y de abstracto. Las blancas paredes y el vestuario de los pacientes del psiquiátrico contrastan con la ropa de calle de McMurphy cuando es trasladado al centro por la policía, o con la abrupta paleta de colores naturales de las escenas en la cancha de baloncesto del hospital o en la secuencia de la huida al mar de McMurphy con sus amigos «locos». Salvo por la presencia, apenas perceptible, de algún reencuadre con zoom, tan típico del cine de los años setenta, Alguien voló sobre el nido del cuco se mantiene fresca y vigente, haciendo gala de ese estilo transparente, esa manera de planificar tan sencilla y a la vez tan elegante, que siempre caracterizó a Forman, un cineasta particular y atípico –mal que pese a sus detractores– que, más que «venderse» a Hollywood, se valió de él para hacer tan solo las películas que quería y como quería.
Tomás Fernández Valentí
Algunas curiosidades

Kirk Douglas y Joan Tetzel, en el montaje teatral de 1963.
# El 13 de noviembre de 1963 se estrenaba en el Cort Theatre de Nueva York una adaptación escénica de la novela de Ken Kesey escrita por Dale Wasserman y protagonizada por Kirk Douglas (McMurphy), Gene Wilder (Billy Bibbit), William Daniels (Harding), Ed Ames («jefe» Bromden) y Joan Tetzel (enfermera Ratched). Otros montajes son el de 1971, con Danny DeVito como Martini; y el de 2001, con Gary Sinise como McMurphy.
# Marlon Brando, Gene Hackman (el favorito de Kesey) y Steve McQueen fueron candidatos a interpretar al protagonista antes que Jack Nicholson. Un serio aspirante fue Burt Reynolds, que a Forman le gustaba mucho, pero tuvo que renunciar a él porque el estudio quería a un intérprete que no estuviese tan vinculado con la comedia.
# A Anne Bancroft, Ellen Burstyn, Faye Dunaway, Colleen Dewhurst, Jane Fonda, Audrey Hepburn, Angela Lansbury, Jeanne Moreau, Shirley MacLaine y Geraldine Page se les ofreció el rol de la enfermera Ratched. La veterana Patricia Neal se presentó voluntaria para el mismo, pero fue rechazada porque se la consideraba demasiado mayor. Hasta que no empezó el rodaje del film, Louise Fletcher no tenía ni idea de que tantas actrices importantes hubiesen sido consideradas antes que ella.
















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